viernes, 13 de julio de 2012

ROCAS DEL TASSILI


            En la época glacial, el Sahara se vio favorecido con abundantes lluvias. Entonces “desaparecía” bajo una vegetación de un verde exuberante. Del macizo de Ahaggar bajaban ríos en todas direcciones. Sus lechos secos sirven hoy de pista para las caravanas o de carretera para los coches.
            Los nombres de los ríos se han conservado, pues los “guadi” se llaman Guad Tamanrasset, Guad Tafassasset, Guad Igharghar. Este último formaba parte de un gran lago en el que las dunas han formado el Gran Erg Oriental. El Saura nacía en el Atlas y se unía al Tamanrasset. Ambos desembocaban en el océano Atlántico. El Tilemsi llevaba sus aguas al Níger, y el Tafassasset al lago Chad, cuya extensión en aquella época, era más de ochenta veces mayor que la actual.
            El Sahara tenía también otros grandes lagos y un número incalculable de estanques y pantanos en donde el papiro hallaba un terreno ideal de cultivo. En otros lugares había formidables selvas tropicales y ricas sabanas. El Sahara fue el paraíso de los hipopótamos, los elefantes, los rinocerontes y las jirafas, y estuvo surcado por rebaños de miedosos antílopes, cebras y búfalos que por todas partes hallaban agua suficiente y pastos en abundancia.
            Un “calentamiento del clima” dio como resultado la fusión del casquete glacial, y se abrieron así nuevas posibilidades de vida en Europa, mas para África del Norte fue una catástrofe. Las precipitaciones disminuyeron y los ríos se secaron, excepto durante la estación de lluvias. Poco a poco desaparecieron los grandes lagos y pantanos, y la arena, juguete de los vientos, formó dunas.
            Los árboles fueron arrancados de sus raíces, y las rocas, expuestas a la erosión y al calor del sol, se desmenuzaron. Tanto los seres humanos como los animales huyeron o buscaron refugio a la sombra de los torrentes, por los cuales discurría un agua escasa procedente de las montañas. África del Norte se aisló en la sequía y las tempestades de arena. Sólo la zona costera a lo largo del mar Mediterráneo siguió siendo habitable. En cuanto al Sahara se convirtió en una zona maldita, separada del resto del mundo.
            Miles y miles de años después, el hombre se aventuró de nuevo por esas tierras muertas y encontró hachas de piedra, cuchillos y puntas de flecha que utilizaron los primeros hombres. También halló dibujos y frescos, testimonios casi vivos de la vida de antaño. El más importante de estos museos al aire libre fue descubierto en 1933 por el arqueólogo francés Henri Lhote. Está situado en una meseta a 1.800 metros de altura, cerca de Sefar y Jabbaran, en las montañas del Tassili, a unos 1.500 km al sur de Túnez.
            En las rocas se han encontrado más de diez mil dibujos y figuras: jirafas, rinocerontes, elefantes, búfalos, antílopes, cocodrilos y peces. Todos estos animales están representados en su medio familiar, y los artistas, evidentemente, han querido dar constancia de la estepa, la sabana o la selva.
            Porque el Sahara era todo esto a la vez. Los hombres representados en los dibujos y grabados tan pronto eran negros como blancos. La tela mayor, si así  puede llamarse, medía 20 metros cuadrados. El tema son 135 personas y bueyes que parecen luchar entre sí. Dominándolo todo, la graciosa bailarina Antinea, última reina legendaria de Atlantis.
            Los frescos del Tassili han permitido reconstruir los distintos tipos que ocuparon el Sahara, y al mismo tiempo nos han dado una fiel imagen del clima, la fauna y la flora. Primero se dudó del valor de semejantes testimonios y su misma autenticidad fue puesta en duda, porque los colores habían sido elegidos con gran precisión y los trazos recordaban el arte moderno. Los grabados rupestres descubiertos en las cuevas de Lascaux (sur de Francia), Altamira (cerca de Santander, España), así como las de los bosquimanos en África del Sur, han demostrado en cada caso que nos hallábamos ante manifestaciones artísticas que databan del paleolítico, la primera época de la prehistoria.
            Indudablemente, este arte tiene un significado más profundo. Se inspira en la lucha entablada por el hombre contra la naturaleza, los animales y todas las cosas sobre las que quería imponer su fuerza. Por otra parte, estos dibujos son también la expresión de la obsesión que lo dominaba, la obsesión de asegurar su subsistencia. Las rocas del Tassili son una prueba de ello (pagina 62, A-Zeta 1, enciclopedia juvenil, CREDSA)
             Hoy el hombre es el causante de estos profundos y acelerados cambios climáticos, paradójicamente parece más obsesionado en su propia destrucción que en asegurar su subsistencia ¿eran  los hombres del paleolítico más inteligentes que los actuales? contéstatelo tú mismo y reflexiona en qué grado eres cómplice de esta situación. Yo por mi parte pongo mi esperanza en la futura realización de estas palabras: “1El desierto y la región árida se alborozarán, y la llanura desértica estará gozosa, y florecerá como el azafrán. 2 Sin falta florecerá, y realmente estará gozosa con gozo y con alegre gritería. La gloria del Líbano mismo tendrá que serle dada, el esplendor del Carmelo y de Sarón. Habrá los que verán la gloria de Jehová, el esplendor de nuestro Dios.3 Fortalezcan las manos débiles, y hagan firmes las rodillas vacilantes. 4 Digan a los que están ansiosos de corazón: “Sean fuertes. No tengan miedo. ¡Miren! Su propio Dios vendrá con venganza misma, Dios aun con un pago. Él mismo vendrá y los salvará”.5 En aquel tiempo los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo, y la lengua del mudo clamará con alegría. Pues en el desierto habrán brotado aguas, y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para [ellos], habrá hierba verde con cañas y papiros.8 Y ciertamente llegará a haber una calzada allí, aun un camino; y será llamada el Camino de la Santidad. El inmundo no pasará por ella. Y será para el que anda por el camino, y ningún tonto andará errante [por ella]. 9 Ningún león resultará estar allí, y las bestias salvajes de las rapaces no subirán a él. Ninguna será hallada allí; y los que hayan sido recomprados tendrán que andar [allí]. 10 Y los mismísimos redimidos por Jehová volverán y ciertamente vendrán a Sión con clamor gozoso; y habrá regocijo hasta tiempo indefinido sobre la cabeza de ellos. Alborozo y regocijo alcanzarán, y el desconsuelo y el suspirar tendrán que huir. Isaías 35:1-10. Y estas otras: “3 Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. 4 Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”.5 Y Aquel que estaba sentado en el trono dijo: “¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas”. También, dice: “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas” Revelación o Apocalipsis 21:3-5


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